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Estudiantes de IE descubren tras los bastidores las Alianzas Estratégicas de los Juegos Olímpicos

Mark Anthony Conlon, Senior Manager de Alianzas Estratégicas, compartió con los estudiantes tras los bastidores los desafíos de marketing, promociones y patrocinio de las Olimpiadas.

Mark Anthony Conlon, Senior Manager de Alianzas Estratégicas para el Comité Internacional de las Olimpiadas y Alumni del IE International MBA del 2016, regresó al campus esta semana para compartir con los estudiantes de la universidad sus insights sobre el desafío de promocionar el evento deportivo más grande del mundo, los Juegos Olímpicos.

El ejecutivo de alianzas estratégicas discutió como la política, la barrera del lenguaje, las diferencias culturales y los cambios generacionales afectan la promoción del gran evento. Enfatizó los desafíos que nacen de la desigualdad de género, la sustentabilidad y la transmisión de los eventos en línea.

“La meta es posicionar el deporte al servicio del desarrollo de la humanidad.”

“Siempre tenemos que tener nuestros valores y propósito en mente. La meta es posicionar el deporte al servicio del desarrollo de la humanidad. Esta es la razón por la que el movimiento de los Juegos Olímpicos es diferente”, comentó.

Conlon expresó que las implicaciones políticas del evento global obligan al comité a analizar continuamente el comercio entre los países miembros, sus disciplinas y patrocinadores.

“Intentamos utilizar el deporte como vocero de la igualdad. Ahora mismo estamos investigando la posibilidad de añadir a Kosovo como parte del comité, incluso si no está reconocido como país por las Naciones Unidas. Las Olimpiadas tienen este tipo de poder”, explicó.

Conectar un producto global con alianzas locales representa un desafío importante para el comité, comentó el Senior Manager. Las Olimpiadas deben mantener el balance global con la naturaleza local que se genera, trabajando con una perspectiva mundial pero una sensibilidad cultural en paralelo.

“La mejor ilustración de como los desafíos locales pueden convertirse en un legado global son los pictogramas. Fueron desarrollados en Tokyo en 1964 cuando el comité entendió que habría problemas a raíz del lenguaje. Ahora son un elemento clave y parte intrínseca de las Olimpiadas”, expresó.

Conlon también compartió tras los bastidores sobre el desafío que presenta la prohibición de publicidad en los campos de juego, convirtiéndose en una oportunidad para las compañías para innovar su manera de posicionarse en las Olimpiadas. El invitado compartió el ejemplo de Coca-Cola, quien rediseñó las botellas para las competencias de acuerdo a las reglas.

Antes de finalizar, Conlon explicó que posiblemente el desafío más grande es conectar con los jóvenes que continuamente son más adeptos a la tecnología.

“Las Olimpiadas para mí son impresionantes porque crecí con ellas, pero no sé qué tan interesantes son para un niño de 12 años hoy en día. Tienen a su alcance E-Sports, y eso es su mundo. Todavía queda mucho por hacer”, concluyó.