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Contratistas dependientes en la economía “gig”: un enfoque comparativo

Fecha de la publicación: 22/10/2016

Autor(es): Antonio Aloisi

Formato: Research Article

Área(as): Derecho Global, Europeo y Comparado, Derecho Societario y Mercantil, Derecho, Política y Economía

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En los últimos años, las demandas legales sobre la errónea clasificación de los trabajadores en la economía bajo demanda se han disparado en los Estados Unidos. Esto se debe a que la condición de empleado otorga a los trabajadores derechos legales sustantivos. En respuesta, algunos analistas han propuesto una categoría híbrida para la economía “gig”. Sin embargo, una categoría intermedia de este tipo no es algo nuevo. De hecho, ha existido en muchos países durante décadas, con resultados que fueron en algunos casos de éxito y en otros de fracaso. Utilizamos un enfoque comparativo para analizar las experiencias de Canadá, Italia y España con este tipo de categoría intermedia. En Italia, la categoría cuasi-subordinado supuso una oportunidad para el arbitraje que resultó en una menor protección para los trabajadores. El resultado final fue confuso y, desde 2015, la tercera categoría está extremadamente limitada y la presunción es una de las condiciones de empleado. La tercera categoría de España (el TRADE) solo se puso a disposición de un pequeño porcentaje de trabajadores autónomos debido a la naturaleza onerosa de su normativa y al alto umbral de dependencia requerido. En cuanto a Canadá, el resultado práctico de la categoría de “contratista dependiente” fue ampliar la definición de empleado y atraer a más trabajadores bajo el ámbito de la protección del derecho laboral. En definitiva, la conclusión es que las propuestas viables por una tercera categoría deben abarcar otras formas de empleo precario. En el caso de que sea necesario trabajar dentro del marco existente, una solución sería cambiar las presunciones predeterminadas sobre las dos categorías que ya existen. Por encima de un límite mínimo de horas trabajadas o de ingresos, la regla por defecto sería una relación laboral para la mayoría de los trabajadores “gig”, excepto para aquellos que se consideren dentro de un “puerto seguro” como los amateurs de minimis o voluntarios.


Cita: Publicado por: American University Law Review, Vol. 66(3)