El salto hacia una nueva economía en África

El salto hacia una nueva economia en Africa

En el desarrollo económico global, las nuevas tecnologías, habilidades y conocimientos desempeñan una función esencial para avanzar en los procesos y la productividad. En África aún existen muchas oportunidades para dar el salto hacia una nueva economía que, más allá de la agricultura, se base en procesos industriales que la impulsen. Sobre estos retos y oportunidades existentes conversan en este ‘podcast’ Manuel Muñiz, exdecano de IE School of Global and Public Affairs, y Arkebe Oqubay, político, asesor del primer ministro de Etiopía y autor del libro ‘How Nations Learn’.

Transcription

Manuel Muñiz: Hola a todos. Es maravilloso estar aquí con vosotros y con Arkebe Oqubay, ministro y asesor del primer ministro etíope y exalcalde de Addis Abeba a comienzos de la década del 2000. También es académico y ha escrito varios libros, y uno de los maravillosos libros que ha escrito se titula ‘How Nations Learn’. Por ello, gracias por encontrar tiempo para estar aquí con nosotros. Mi primera pregunta es ¿cómo aprenden las naciones? Sé que su libro trata sobre el desarrollo económico y cómo las naciones generan riqueza y valor. ¿Cuáles son sus principales ideas? ¿Cuáles son los puntos clave de aprendizaje que le gustaría señalar?

Arkebe Oqubay: ‘How Nations Learn’ trata fundamentalmente sobre cómo aprenden las empresas y los gobiernos. Básicamente, lo podemos dividir en el aprendizaje de políticas para gobiernos y el aprendizaje tecnológico para que las empresas y, por supuesto, las personas aprendan. Un concepto clave es que el desarrollo puede vincularse al proceso de recuperación y directamente al proceso de aprendizaje. Los países tienen que calcular y deben ponerse al día en términos de aprendizaje para actualizarse y estar a la vanguardia.

 

Manuel Muñiz: Si observa el campo del desarrollo económico actual y los efectos de la tecnología, por ejemplo, en la distribución del conocimiento, parece que el conocimiento se concentra en Silicon Valley, en Shenzhen o en estos lugares. Desde un lugar como Etiopía, cuando observa ese mundo, ¿cómo se siente? ¿Cuáles son los desafíos en términos de ponerse al día y estar en la frontera de la economía del conocimiento? ¿Cómo se ve desde su posición?

Arkebe Oqubay: Lo primero es que los actuales países en desarrollo tendrían ventaja al ponerse al día en el siglo XXI, pero el punto clave es involucrarse en la fabricación, en el sector industrial. Eso es lo primero y, para aumentar la productividad, es necesario invertir en habilidades, en capacidad de gestión, y usar múltiples instrumentos, promover los vínculos con la industria universitaria y diseñar políticas para esos países específicos. No podemos simplemente ser copias de otros países.

 

Manuel Muñiz: Sobre esa pregunta, justo hablábamos sobre eso en “la semana de la industrialización”. Una cosa que descubrí y encontramos en los datos es que, de hecho, el sector industrial también está automatizando gran cantidad de empleos y está desapareciendo como un importante generador de empleo en algunas economías avanzadas. Por ejemplo, en lugares como China, Indonesia y Malasia, estamos viendo avanzar la automatización del trabajo industrial. ¿Cree que centrarse en la industria y, posteriormente, en sectores secundarios es el paso correcto hacia el desarrollo en estos momentos en lugares como Etiopía?

Arkebe Oqubay: Lo primero es que la automatización y la robotización son una tendencia real. Eso es obvio y se perderán trabajos. No obstante, no todos los trabajos se automatizarán, ni todos se robotizarán. Como ha indicado, diría que China es el país más robotizado y el que está yendo más rápido. Para entender la dinámica, es importante vincularlo con un sector. Sector por sector, tenemos que ver cómo impactará la tecnología y también identificar las nuevas oportunidades de trabajo que surgen con el avance tecnológico.

 

Manuel Muñiz: Me pregunto si esa es una de las estrategias para tratar de dar el salto y no invertir en industrias particulares, en las que estamos viendo mucha automatización y será muy difícil de desarrollar. ¿Los etíopes están dando el salto a sectores fronterizos? Y, en ese caso, para acceder a servicios muy conectados con lo digital y la tecnología, ¿cómo lo llevas a cabo desde un lugar como Etiopía? Supongo que la inversión en educación y en acuerdos de colaboración será muy importante.

Arkebe Oqubay: El ‘leapfrogging’ es un tema complicado porque, para saltar, necesitas tener algunas capacidades en áreas específicas, a la vez que está vinculado con la evolución de nuevas industrias. Lo que deben hacer los países en desarrollo, como sucede en África, es centrarse primero en los sectores de fabricación. Hay múltiples industrias, por lo que pueden desarrollarse como una unidad competitiva. En segundo lugar, no se puede tener éxito en todos los sectores de servicios. Por tanto, los países deben reconocer que el de los servicios es un sector de alto valor y productividad y constituye un buen ejemplo al haber sido capaz de desarrollar un sector globalmente competitivo. La industria de la aviación es esencialmente un sector de servicios.

 

Manuel Muñiz: Eso está en su libro, ¿verdad?

Arkebe Oqubay: Sí.

 

Manuel Muñiz: Con las aerolíneas…

Arkebe Oqubay: Sí. Y es exportación de servicios. Sin embargo, el argumento que dice que los países africanos deberían abandonar la manufactura, industrializarse y saltar al sector de servicios no tiene base. El sector de servicios, por sí solo, no va a aportar todo el empleo. Los países africanos se centrarán en desarrollar la agricultura, especialmente la agricultura de alto valor y productividad. Y un buen ejemplo en Etiopía es el sector de la floricultura, con un gran volumen y una alta productividad. En África se requiere un promedio de 20 millones de empleos cada año y para esto necesitamos fabricación y los beneficios de la exportación. Para los ingresos de exportación de bienes primarios o ‘commodities’ no se generarán altos ingresos. Por tanto, el valor agregado de actividades de fabricación lenta será importante El elemento de industrialización tiene un impacto significativo en la tecnología, en el valor agregado, en las exportaciones y en la creación de empleo.

 

Manuel Muñiz: Le haré una pregunta final para terminar. ¿Cómo diría que será la distribución del empleo en el futuro cercano? Etiopía, por ejemplo, todavía tendría un sector primario relevante y un sector secundario muy relevante. ¿Qué implica eso en términos de regulación? Quiero decir, ¿se puede hacer con mercados totalmente abiertos? ¿O necesita contener cierta competencia de otros lugares que han automatizado gran parte de la producción industrial? ¿Cómo ve esto cuando se compite de frente con algunas de estas economías?

Arkebe Oqubay: Lo primero es que la agricultura, por ejemplo, seguirá siendo un importante generador de empleo en Etiopía porque tenemos un gran sector agrícola. Y esto va continuar algunas décadas. La agricultura seguirá siendo un jugador clave. En segundo lugar, el sector de servicios también será clave, con muchos subsectores que necesitan ser focalizados. La fabricación continuará protagonizando una gran participación en la creación de empleo y para eso tenemos que identificar los sectores específicos y atraer fondos extranjeros de inversión, lo que puede aportar alguna nueva capacidad tecnológica y ventaja en el desarrollo de habilidades. También hay que ligarlo con el desarrollo de la capacidad doméstica…

 

Manuel Muñiz: Muchas gracias por su tiempo y por venir a España. Espero que disfrute el resto de su estancia.

Arkebe Oqubay: Gracias.

 

Manuel Muñiz: Y gracias a todos por escucharnos. Adiós.

 

© IE Insights.

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SOBRE EL AUTOR

Manuel Muñiz

Manuel Muñiz

Exdecano de IE School of Global and Public Affairs

Arkebe Oqubay

Político, asesor del primer ministro de Etiopía y autor del libro ‘How Nations Learn’

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