El buen gobierno y el capital social del comite de auditoria

El buen gobierno y el capital social del comité de auditoría

Las redes de contactos de las personas (capital social) pueden ser beneficiosas para el desempeño de cualquier actividad profesional; en concreto, ¿cuál puede ser su influencia en el caso de los miembros de un comité de auditoría? ¿Podría verse deteriorada la calidad de los informes financieros por el impacto del capital social de los miembros del comité de auditoría?

El comité de auditoría es una pieza fundamental para el buen gobierno de cualquier organización. La ética y el grado de transparencia de una empresa son, quizá, los mejores indicadores de reputación, por lo que cabe insistir en la importancia de la composición y experiencia de los miembros de estos comités para que el control y monitoreo de la información se convierta en un proceso eficiente y fiable. Tal como han demostrado distintos estudios, el perfil de los individuos que forman parte del comité de auditoría, incluido su capital social, puede afectar a la calidad de la información financiera presentada por la empresa.

 

El factor del capital social

Los individuos generan capital social a partir de su interacción con otros individuos que forman parte de su red social. El capital social puede definirse como la ventaja obtenida por un individuo como consecuencia de su posición en la estructura de la red social en la que está inmerso. Tal como han demostrado estudios previos, el capital social resulta del potencial de transmisión de información que se produce en las redes en las que está integrado el individuo y de los vínculos de dependencia creados a partir de estas relaciones de confianza. En principio, para un individuo, cabría esperar que el conjunto de recursos derivados de sus contactos y relaciones sociales tenga un efecto positivo sobre él.

En el ámbito del gobierno corporativo, los trabajos empíricos se han centrado principalmente en los beneficios derivados de las redes sociales, como, por ejemplo, el potencial efecto positivo que la transferencia de información entre miembros del comité de auditoría puede tener sobre la calidad de la información financiera. Sin embargo, la interacción con otros miembros de la misma red social puede tener efectos negativos, dejando entrever un “lado oscuro” del capital social que potencialmente puede afectar a la calidad del trabajo de los miembros del consejo de administración en general y del comité de auditoría en particular.

El capital social resulta del potencial de transmisión de información que se produce en las redes en las que está integrado el individuo y de los vínculos de dependencia creados a partir de estas relaciones de confianza.

Lazos que unen, lazos que ciegan

Poniendo el foco exclusivamente en los miembros del comité de auditoría, su participación en varios comités simultáneamente (“consejeros cruzados”), así como los vínculos creados con otros consejeros en su misma situación, puede tener un efecto negativo sobre la tarea que desempeñan en cada una de las empresas en las que participan. Este efecto se derivaría de la menor autonomía e independencia a la hora de tomar decisiones y del potencial efecto “contagio” de prácticas contables cuestionables. Desde esta perspectiva, el capital social de los consejeros miembros del comité de auditoría podría tener un impacto negativo en la calidad de la información financiera aportada por la empresa.

 

Indicadores influyentes

Medir el capital social no es tarea fácil. Basándonos en el trabajo realizado por investigadores contemporáneos, identificamos cuatro indicadores de relevancia:

 

  1. Grado de centralidad (degree centrality). Este indicador tiene en cuenta el número de conexiones que posee un individuo con otros de su red. Un individuo ocupa una posición central si sus lazos o conexiones le hacen más visible frente a otras personas de su misma red. Así, los miembros del comité de auditoría que tienen un alto grado de centralidad pueden disponer de más información sobre las prácticas contables que se adoptan en su entorno gracias a la transmisión de información que se produce en su red y la posición que ocupan en ella.
  2. Conectividad (connectivity). Con este indicador se mide la calidad de las conexiones. Es decir, se tiene en cuenta el peso específico de la posición que ocupa un individuo en la estructura de su red social, de forma que lo relevante no es si tiene muchos contactos, sino si tiene buenos contactos. Al igual que en el caso de la medida anterior, la conectividad también puede influir en la calidad de la información obtenida mediante estos vínculos.
  3. Intermediación (brokerage). Esta medida tiene en cuenta el número de veces que cada individuo actúa como intermediario en la red, capturando de forma indirecta el poder que la posición en la red otorga al individuo. Las tareas realizadas por los miembros del comité de auditoría pueden verse afectadas por su grado de intermediación en la red.
  4. Vínculos fuertes (strong ties). Este indicador captura el número de conexiones que se producen entre tres individuos de una misma red. La presencia de unos lazos fuertes fomenta el compromiso y constituye, además, una fuente de información, lo que, a su vez, puede afectar a las actitudes, opiniones y decisiones de cada uno de ellos.

 

Utilizando estos indicadores, hemos estudiado el efecto que el capital social de los miembros del comité de auditoría tiene sobre la calidad de la información financiera. Para ello, utilizamos una muestra de empresas cotizadas americanas. La red social examinada es la que forman los miembros del consejo de administración de las empresas en la muestra, analizando cuatro subgrupos: los miembros del comité de auditoría, los que no pertenecen al comité de auditoría, los miembros del comité de auditoría designados como expertos financieros y los miembros del comité de auditoría no designados como expertos. Los cuatro indicadores descritos arriba se calcularon para cada consejero y en cada uno de los subgrupos y posteriormente se agruparon a nivel de empresa. La calidad de la información financiera se midió utilizando los modelos sobre calidad de los ajustes por devengo, ampliamente utilizados en estudios previos.

Los resultados del análisis empírico muestran que el capital social de los miembros del comité de auditoría afecta a la calidad de la información financiera. Esto no sucede respecto al capital social de los restantes miembros de dichos comités, que parece no tener ningún tipo de incidencia sobre la calidad financiera. En particular, los resultados sugieren una influencia negativa del capital social de los miembros del comité de auditoría en la calidad de la información financiera, lo que apoya la tesis del “lado oscuro” del capital social.

Cuando se distingue entre miembros del comité de auditoría con y sin experiencia financiera, los resultados varían dependiendo del tipo de indicador de capital social considerado. Si tenemos en cuenta el grado de centralidad, se observa un efecto negativo sobre la calidad de la información contable, pero esto solo ocurre en el caso de los expertos. Esto es, el hecho de que los consejeros pertenezcan a varios comités (“consejeros cruzados”) y tengan más conexiones parece deteriorar la calidad de su trabajo. Sin embargo, cuando se tienen en cuenta los restantes indicadores (conectividad, intermediación y vínculos fuertes), la relación negativa entre el capital social y la calidad de la información financiera se da solo para los no expertos. Esto es, la calidad de los contactos, así como el poder que de ellos se deriva, parece influir exclusivamente en aquellos consejeros sin experiencia financiera. Por último, la divergencia en los resultados para expertos y no expertos dependiendo del indicador utilizado nos hace sugerir una reflexión adicional sobre las medidas de capital social.

Los resultados sugieren una influencia negativa del capital social de los miembros del comité de auditoría en la calidad de la información financiera.

Implicaciones para el regulador

Desde hace años, el regulador se ha preocupado de la presencia de “consejeros cruzados” en las empresas cotizadas. Así, en España, el Informe Olivencia indicaba la conveniencia de evitar las “consejerías cruzadas”, esto es, evitar el nombramiento de consejeros que sean miembros de consejos de administración de otras empresas. En este sentido, nuestros resultados sugieren que las conexiones entre miembros del comité de auditoría tienen especial importancia. En concreto, tanto los expertos como los no expertos financieros miembros de un comité de auditoría podrían estar comprometiendo la calidad de los informes financieros debido a la existencia de vínculos con otros consejeros, en lo que podríamos definir como “consejerías de auditoría cruzadas”.

Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de establecer ciertas normas que limiten los múltiples cargos directivos de los expertos financieros, así como evaluar más profundamente la contribución real de los expertos no financieros a la eficacia de los comités de auditoría.

 

© IE Insights.

 

¿TE GUSTARÍA RECIBIR IE INSIGHTS?

Suscríbete a nuestra Newsletter

Suscripción a la Newsletter

ÚLTIMAS NOTICIAS

VER MÁS INSIGHTS