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Generosidad pandémica y transformación digital

Pandemic Generosity and Digital Transformation

Como dice el antiguo refrán chino, “Agua vertida, no toda cogida”. Tras haber sido bombardeados con mensajes instando a la contención del virus (con hashtags como #QuédateEnTuPutaCasa, #LávateLasManos o #AplanaLaCurva) durante varios días de confinamiento preventivo, debemos preguntarnos: ¿Seremos capaces de volver a la normalidad después de que todo esto haya pasado? ¿Aprenderemos la lección después de la cuarentena?

Bernardo Crespo, director académico del Programa Ejecutivo de Transformación Digital en el IE Business School.


 

En los últimos días, hemos descubierto la generosidad de empresas como Microsoft, que ha regalado licencias gratuitas de manera temporal de Ms Teams a las instituciones educativas; Verily (filial de Alphabet), que está suministrando pruebas de diagnóstico del COVID-19 para la población de California; e incluso Facebook, cuyo CEO ha dado permiso a la Organización Mundial de la Salud para publicar anuncios de manera gratuita en la red social. Estas son las empresas más valiosas del mundo y cada detalle cuenta en estos momentos de tanta exposición emocional.

Una vez que esta crisis haya acabado, descubriremos si las empresas menos tecnológicas han aprendido algo sobre cómo paliar una crisis. No, no nos referimos en este caso a una guerra descomunal, sino a un microorganismo minúsculo que nos ha obligado a cerrar fronteras, a bloquear el suministro de alimentos y a socavar los negocios minoristas. Tal vez ahora tengamos que reorientar el enfoque de la transformación digital hacia la mitigación de pandemias. Aun así, nos encontramos con una zona gris a lo largo del camino.

Zona gris

Siempre que hemos hablado de la transformación digital, el trasfondo sugería que las tecnologías digitales eran la causa de los desequilibrios de los mercados; que los datos y la tecnología eran la clave del crecimiento exponencial en una economía digital que no tiene en cuenta el tamaño o la antigüedad de las grandes empresas. Hay que recordar, además, que los profesionales de estas enormes empresas son los responsables de añadir una valiosa fuente de diferenciación: estrategia, metodologías organizativas y habilidades de colaboración.

Podemos pensar que los detalles tan generosos que han tenido empresas como Facebook, Google y Microsoft son oportunistas. Sin embargo, el mismo grado de oportunismo es posible también en empresas tradicionales. Puede ser que el hecho de concentrarse en una única industria haya sido el desencadenante que las haya hecho más vulnerables que a los grandes conglomerados tecnológicos, en cuanto a la generación de ingresos se refiere.

Aunque las principales empresas tecnológicas registraron pérdidas superiores a los 320 000 millones de dólares el lunes 9 de marzo,sabemos quees probable que recuperen más capital que sus homólogos tradicionales, una vez haya pasado este período de crisis.

Hoja de ruta

Las siguientes preguntas pueden ayudarnos a desarrollar una hoja de ruta para la etapa posterior al COVID-19:

  • ¿Es posible que la lección aprendida se derive de una reinterpretación de la estrategia con respecto a la creación de nuevos modelos comerciales? (Verily, de Alphabet)
  • ¿Están preparados los modelos de distribución de las empresas tradicionales para una cuarentena mundial? (Whole Foods, de Amazon)
  • ¿Hasta qué punto las empresas tradicionales están preparadas, en cuanto a los procesos de trabajo y metodologías organizativas, para afrontar una repentina adaptación al teletrabajo masivo? ¿Tenemos las herramientas y la mentalidad adecuadas para dirigir equipos a distancia durante largos períodos de tiempo? (Microsoft Teams, Slack)
  • ¿Podríamos competir con los gigantes de la tecnología que deciden reaccionar con notable generosidad durante una crisis mundial, pese a haber sufrido una pérdida de más de 320 000 millones de dólares?
  • ¿Cómo podemos mejorar nuestra capacidad para anticipar escenarios parecidos o para colaborar, mediante el uso de los datos, con el fin de mitigar situaciones similares?

Una última reflexión: ¿Cómo podemos convertir la transformación digital en un formato más sostenible? (#SostenibilidadDigital) En mi opinión, necesitamos preguntarnos si nuestros modelos de negocio, enfoques organizativos, pila tecnológica y estrategia de datos están preparados para afrontar una crisis como esta, en caso de que el virus pudiese reaparecer más adelante este mismo año.