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El emprendedor solidario

Guzmán Noya Foto

El estudiante uruguayo de BBA Guzmán Noya ha trabajado como voluntario en varios proyectos de apoyo a grupos sociales desfavorecidos

“Emprender no solo significa ser capaz de montar una empresa, es mucho más: el emprendimiento es acción y tiene que aplicarse en el día a día”. Con estas palabras Guzmán Noya resume la filosofía que ha decidido adoptar en la vida. Este estudiante uruguayo en IE University es un ejemplo de joven emprendedor con la particularidad de que no solo está interesado en aprender a crear una empresa sino que además gran parte de sus iniciativas se dirigen al ámbito social y de voluntariado. Convencido de la importancia del emprendimiento social, Guzmán siente la necesidad de ayudar a los demás y de forma particular, a mujeres y niños con escasa formación y con menos recursos económicos, muchos de ellos en situación de desamparo.

Guzmán Noya ha llevado hasta ahora una vida apasionante pese a su juventud. Pasó sus primeros años de escuela en su país natal, donde se graduó en Bachillerato Internacional como el mejor alumno de su clase; también fue con anterioridad premiado por la Universidad de Cambridge, que reconoció en él a uno de los estudiantes académicamente más prometedores en su país.

Guzmán nunca se ha limitado a ser un alumno excelente; siempre sintió la necesidad de que podía hacer más, de que tenía que ayudar a los más desfavorecidos. Durante varios años, trabajó como voluntario en diversas escuelas públicas en Uruguay dando clases y organizando talleres lúdicos para aportar alegría y educación a los pequeños con menos recursos; aquella experiencia tan enriquecedora lo animó a visitar otros países de América del Sur, siempre empujado por su convicción en la importancia del emprendimiento social.

En la zona del nordeste de Brasil, Guzmán lideró talleres sobre emprendimiento, interculturalidad, derechos humanos o ecología dirigidos a mujeres menores de edad víctimas de violencia. Con anterioridad, el joven uruguayo también había visitado una comunidad en Paraguay donde convivió con sus habitantes, aportando su granito de arena: desde clases de informática y juegos, hasta visitas a cárceles para menores de edad. El año pasado, Guzmán formó un taller para enseñar inglés y ayudar a niños con dificultades de aprendizaje en una escuela con fondos muy limitados. También participó en campañas de recaudación de fondos y contra el acoso y maltrato.

Una universidad más práctica

Tras completar sus estudios de secundaria, Guzmán decidió empezar la universidad en Uruguay. Hizo su primer año de carrera, pero aquello no le terminó de convencer, no le satisfacía. “Quería algo más práctico y una experiencia universitaria más enriquecedora, algo más”, asegura hoy echando la vista atrás. Entonces, IE University se le presentó en su camino; viajó a España y empezó el grado en Administración de Empresas (BBA) en el campus de Segovia.  Aquí, Guzmán sigue siendo una persona muy inquieta intelectualmente. Entre otras iniciativas, fue elegido representante de su clase en el Gobierno Estudiantil. También es miembro del Club de Debate, área en la que tiene experiencia por haber participado en varias conferencias internacionales, como el South American Business Forum y el Modelo de las Naciones Unidas, en el que se simula la Asamblea General, el Consejo de Seguridad u otros cuerpos multilaterales o agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) donde los estudiantes de varias partes del mundo debaten cuestiones puntuales sobre la extensa agenda de la organización.

En la agenda de Guzmán existe ahora la posibilidad de participar en el Harvard World MUN en Roma, en marzo de 2016, o en el World Business Dialogue, en Alemania, en las mismas fechas. Además de participar en el Humanitarian Club, se ha inscrito en un curso de Helsinki España sobre Derechos Humanos; su objetivo es dar charlas sobre estos temas en colegios de Segovia.

Un grado muy versátil

En el campus de Santa Cruz la Real de Segovia, Guzmán se siente muy a gusto estudiando Administración de Empresas (BBA) porque “es una carrera muy práctica que aporta herramientas muy útiles para el crecimiento personal”.  Guzmán está convencido de que la buena administración hace falta en cualquier tipo de organización, desde una oenegé hasta el gobierno de una nación. Además, añade que “el grado en BBA en IE University es una carrera muy versátil, todavía no sé si quiero especializarme en finanzas o en relaciones internacionales”. Otro de los puntos fuertes del BBA es que “puedes adquirir conocimientos sumamente interesantes que no tengan conexión directa con el grado; por ejemplo yo me acabo de inscribir en un seminario avanzado sobre simbología en el arte”, asegura.

Guzmán enumera una larga lista de puntos positivos sobre Segovia: “esa cantidad de caminos interminables para correr o simplemente andar, la luz que cae sobre el Alcázar y la Catedral al atardecer, el aire tan puro de la ciudad o el hecho de que todo esté tan cerca, tan a mano”. Además, el joven uruguayo destaca la tranquilidad de la ciudad y el carácter amable de sus habitantes, un ambiente acogedor y familiar. Junto a esto, lo que más le gusta a Guzmán de Segovia es quedar con los amigos los fines de semana para ir de tapas y de tintos de verano. Guzmán Noya: un ejemplo de que emprender y ayudar es posible.

Artículo publicado el 19 de noviembre de 2015 en El Adelantado de Segovia

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