Una batalla ya no tan silenciosa

Una “batalla” ya no tan silenciosa

La posición de las mujeres en el liderazgo ha sido ampliamente tratada en la literatura empresarial durante las últimas tres décadas. Aun así, hay una creciente frustración sobre la lentitud con la que avanza el empoderamiento femenino, por detrás con respecto al de los hombres en cualquier etapa profesional.

Un reciente informe de McKinsey & Company (Women in the Workplace 2018) afirma que las mujeres han hecho su tarea: obtienen más titulaciones que los hombres, reclaman aumentos salariales de manera activa y negocian equiparar su retribución a la de los hombres. Sin embargo, aún están menos representadas en cualquier nivel de gestión en las organizaciones y el número de mujeres en altos cargos se ha estancado en los últimos cinco años. Todo esto evidencia una urgente necesidad de hacer más y de hacerlo de una manera diferente.

Para aprender sobre esta relación entre las mujeres y el liderazgo, tenemos el placer de hablar con Sophie Le Ray, líder y empresaria de éxito que en 2003 cofundó Naseba, una empresa dedicada al desarrollo de negocios en mercados emergentes. Es coautora del libro Game Changers: How Women in the Arab World are Changing the Rules and Shaping the Future, publicado por Motivate Publishing en mayo de 2016 y fundadora y portavoz del Global WIL Economic Forum, una plataforma anual que promueve el liderazgo femenino y que tendrá lugar en Dubái en octubre de 2019.

 

¿Qué es el Global WIL Economic Forum y qué te motivó a lanzar esta iniciativa en 2009?

El foro se fundó en Dubái con el objetivo de ofrecer una plataforma para mujeres profesionales de la región, así como para desafiar los estereotipos de la mujer árabe. A lo largo de los años ha ido creciendo y ha pasado de ser una pequeña red a constituir una comunidad con el propósito común, tanto para mujeres como para hombres, de posicionar la diversidad y la inclusión a la vanguardia del desarrollo económico sostenible de las empresas y de las sociedades. También ha crecido su alcance y muy pronto será una plataforma digital global con contenido durante todo el año y eventos regionales. Hasta ahora, el foro ha viajado a Arabia Saudí, la India, Malasia y China.

Se estima que, al ritmo actual, la paridad de género en todo el mundo requerirá más de dos siglos, 217 años para ser exactos.

Parece que vivimos un momento de empoderamiento femenino. ¿Sientes que los valores y las actitudes respecto al género en el entorno profesional están cambiando definitivamente? ¿Cuál es tu experiencia en la región MENA (Oriente Medio y Norte de África) durante los últimos quince años?

Efectivamente, estamos viviendo un cambio. Sin embargo, el índice de brecha de género indica que este progreso parece no solo detenerse, sino incluso disminuir. En lugar de necesitarse 170 años para cerrar esta brecha, se estima que, al ritmo actual, la paridad de género en todo el mundo requerirá más de dos siglos, 217 años para ser exactos.

Una de las razones por las que me mantengo optimista, a pesar de los datos desalentadores, es el rápido avance que, paradójicamente, estamos viviendo en mi región, muy superior al de épocas pasadas. El impulso es tan fuerte que la región está liderando, de forma silenciosa, muchas “batallas” de empoderamiento económico de las mujeres en todo el mundo y podría convertirse pronto en un modelo a seguir para las sociedades occidentales.

Creo que los gobiernos del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo han abordado el tema de una manera muy pragmática e inteligente en el ámbito fiscal. El caso de empoderamiento de las mujeres en los negocios es tan frecuente que promoverlo es cuestión de un gobierno inteligente. Además, cuando una sociedad o una empresa crecen de manera sana y sostenible, la sociedad y sus empleados están más comprometidos y hay una menor propensión a ideas radicales o a la desconexión.

Algunos datos son muy reveladores, como, por ejemplo, la participación de las mujeres en el mercado laboral, que oscila entre el 15 % en Kuwait y el 63 % en los Emiratos Árabes Unidos. En este último, casi el 30 % de su gabinete de gobierno es femenino, prácticamente igual que el gobierno del Reino Unido y más que el de Estados Unidos. Además, el 66 % de los funcionarios de alto rango son mujeres, mientras que en el sector privado prácticamente la mitad del sector de las pymes está dirigido por mujeres. También representan, como recoge Naciones Unidas, más del 70 % de los graduados universitarios, con un 46 % de los estudiantes en formación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Por su parte, la visión de Arabia Saudí para 2030 establece un marco significativo para apoyar a las mujeres en el lugar de trabajo, con una tasa de mujeres en la universidad 2,5 veces más alta que la de los hombres.

Si bien Oriente Medio y el Norte de África siguen estando en desventaja en cuanto a la igualdad de género, muestran un progreso y han reducido más del 60 % su brecha general de género por segundo año consecutivo, con once países que han mejorado su posición, como recoge el Foro Económico Mundial.

Cuando una sociedad o una empresa crecen de manera sana y sostenible, la sociedad y sus empleados están más comprometidos y hay una menor propensión a ideas radicales o a la desconexión.

Según el 2018 State of Women-Owned Business Report, el número de negocios encabezados por mujeres ha aumentado un 3.000 % desde 1972. ¿Por qué crees que cada vez más mujeres eligen el emprendimiento como carrera profesional?

En mi caso, la flexibilidad y la libertad para desarrollar mi carrera por mí misma constituyeron mi principal motivación. A mi alrededor veo que el deseo de emprender está creciendo en ambos géneros, especialmente en las nuevas generaciones, y se va a intensificar con la creciente digitalización, reinventando los viejos modelos laborales. Habrá más trabajo autónomo y a distancia, en una constante renovación de las habilidades a través del aprendizaje continuo, con organizaciones más flexibles y ágiles, con un auge claro del microemprendimiento.

 

¿Qué consejo darías a las mujeres que están pensando en emprender su propio negocio? ¿Sería el mismo consejo para las mujeres emprendedoras en Europa que en la región MENA?

En lo que se refiere al emprendimiento, mi consejo es siempre el mismo, sin importar el género. Consiste en comprometerte completamente con tu “gran visión”, de modo que seas capaz de superar los obstáculos y el dolor que te encuentres a lo largo del camino gracias a tu propósito. Un negocio puede cambiar o incluso morir, pero nosotros también nos podemos transformar, manteniendo el propósito, algo totalmente necesario para tomar decisiones y ser resiliente en tiempos difíciles.

Un reto específico que encuentran las mujeres emprendedoras en todo el mundo es el acceso al capital, a pesar de que los datos muestran que los negocios en manos de mujeres son generalmente muy rentables. Si como sociedad queremos apoyar el emprendimiento de las mujeres, debemos reformar enteramente el ecosistema de financiación y promover la igualdad de género en el acceso a capital riesgo, bancos, subvenciones, financiación pública, etc.

 

Tienes un bagaje cultural interesante. Naciste en Francia y tus padres eran de diferentes culturas. ¿Cómo ha influido tu infancia en tu estilo de liderazgo?

Mi madre nació en Portugal, pero creció en Angola, y mi padre era francés. Mi familia vivía en Brasil y en diferentes partes de África, por lo que puedo decir que crecí en un entorno multicultural. Efectivamente, eso influyó en mi visión del mundo, ya que viajábamos continuamente y recibíamos a amigos de todo el mundo. Cuando crecí, no pude estudiar en el extranjero y elegí la cultura antigua como especialidad en mi licenciatura. La cultura me fascina y me ha convertido en lo que soy hoy. No soy arqueóloga, como inicialmente pensé, pero he sido lo suficientemente afortunada como para viajar y vivir en muchos países, así como para trabajar con personas de más de treinta nacionalidades. Esto ha satisfecho mi sed por la aventura y el descubrimiento y, como líder, creo que ha abierto mi mente a otras formas de pensar y de actuar, haciéndome más flexible y ágil.

Un negocio puede cambiar o incluso morir, pero nosotros también nos podemos transformar, manteniendo el propósito, algo totalmente necesario para tomar decisiones y ser resiliente en tiempos difíciles.

Para terminar, sabemos que las aficiones y las actividades de ocio dicen mucho de las personas porque son lo que eligen con mayor libertad y reflejan su personalidad y sus valores. ¿Qué hace Sophie Le Ray en su tiempo libre y qué dice eso sobre ella?

Soy una ávida lectora, así que leo mucho y también escucho podcasts. No recuerdo la mitad de lo que leo, porque leo varios libros al mismo tiempo, pero está bien.

Como probablemente ya has deducido, me encanta viajar, especialmente si es para aprender algo, ya sea asistir a un seminario, visitar un monumento, conocer una nueva cultura o simplemente realizar un viaje por carretera. Me encantan los viajes por carretera…

También colaboro como mentora de jóvenes emprendedores y participo en el consejo de mi iglesia. Disfruto colaborando con las personas, ayudándolas a organizar sus “trastos” a medida que avanzan, ya sea en su negocio o en su viaje espiritual.

Otra cosa que me gusta es cocinar y, como soy vegetariana, trato de aprender cada vez más platos veganos para mostrar a mis amigas que puedes comer de manera responsable y saludable al tiempo que disfrutas de la buena comida.

 

© IE Insights.

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